Apisonando una gamba

No se puede ser más cruel y poco agradecido con los comensales. Amistades, amigos o familiares saben que hasta un camión sería poca cosa comparada con la tortilla tróspida, amorfa, espantosa, pantagruélica, espantosa, ridícula, loca, embarazada, siliconada. Como una barriga fea que requiere no una sartén, si no un barril, el Emma Mærsk repleto de huevos y media llanada alavesa para poder no freirla si no procesarla.

Tortilla asesina

En fin. Sobre gustos (y abusos) no hay nada escrito. Salvo tonterías como esta pequeña entrada.

Vía @jesusrincon20

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Acerca de Sr. Bizarro

A strange human being.
Esta entrada fue publicada en De fiesta en fiesta hasta morir y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Apisonando una gamba

  1. Imanoltxi dijo:

    Amorfa sí que es… pero a estas horas de la mañana no me importaría hincarle el diente 😉

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